cuaderno austral (4):

4

resonancias de filial evocación 2

(Nocturno sobre un Atlántico, al que engalana el vacío; es, un tiempo muerto por el que he de transitar)

Nocturno de ocho mil por ocho mil

metros de cielo y oscuridad,

de mar y oscuridad,

de plataforma aérea que transita

sobre la oscuridad, entre el mini bar y el aseo.

Una voz que anuncia desayuno,

y después, que no hagan cola en los lavabos,

y pronto acomódense, vamos con la comida.

Ocho mil metros de cielo y mar comprimidos,

más ocho mil kilómetros de dilatada distancia.

Y unos, y otros, demándanme lo mismo: ¡Regresa!

Y yo: ¡Voy!

2 comentarios

  1. Expectante, a que aterrices y ver que «aires» nos trae «el puerto de Santa María».

  2. Gracias como siempre querida Purificación… Enseguido estamos en tierra, pero primero…

Deja tu opinión, siempre sirve.

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