MIS ÚLTIMAS VACACIONES

Cien Cortos Cuentos: XIII

 

Bajé las escaleras. Entré en los lavabos y lo que sucedió a continuación ocurrió tan deprisa que no cupo tiempo para la sorpresa. Jamás piensas que te pueda tocar a ti, que te vayas a ver involucrado en alguna de esas desgracias puntuales que les ocurren a los turistas desafortunados. Y el caso es que durante los primeros instantes ni siquiera tuve conciencia de que acababa de engrosar dichas estadísticas, pero… Así ha sucedido, me ha tocado.

Luego de la primera impresión y de saberme momentáneamente a salvo cuando el mundo ha dejado de moverse, lo siguiente fue superar la angustia, lo tercero pensar en cómo salir de mi encierro. Aunque… Sí, soy consciente de que un número importante de fallecimientos se producen precisamente después de ocurrido el desastre. Me aterra pensar en ello.

Durante un tiempo he llevado una estimación de las horas transcurridas. Al principio me pareció necesario hacerlo para aquilatar energías, pero cuando dicha estimación intuí se transformaba en días el pavor se adueñó de mí. E inmediatamente, sabiéndome domeñado por un mecanismo de autodefensa, comencé a hacer justo lo contrario, es decir, he procurado perder toda referencia temporal.

El hambre me acucia. Puede que fuera ayer, o puede que solo hayan transcurrido unas pocas horas, o incluso una semana completa, el caso es que cuando menos lo esperaba he conseguido llevarme algo a la boca que cayó en mis manos de manera fortuita; lo que son las cosas, en ese instante incluso me he sentido afortunado. No pude ver qué era por hallarme en tinieblas. Me encontraba dormitando, acurrucado en un rincón. De pronto sentí un roce en mi pierna e instintivamente alargué la mano aferrando un animalillo peludo que emitió un chillido y me mordió. No lo solté, lo golpeé contra el suelo y sin pensarlo lo he devorado. Sí, qué más da, posiblemente era una rata ¿Y qué?

Entra un nuevo elemento negativo en juego, la humedad. Ésta va haciéndose más y más insoportable, siento las articulaciones agarrotadas. Sólo una leve corriente de aire me vincula con el exterior, ese aire que ya casi preferiría se agotara y me permite vivir.

Todavía conservo, latiéndome en las sienes, la impresión que me produjo el edificio espasmódico crujiendo y balanceándose a pesar de encontrarme en el primer semisótano. El trozo de forjado bajo mis pies se quedó como flotando, ingrávido, luego colapsó y se vino abajo hasta golpear sobre el que se encontraba unos metros por debajo. El urinario ha soportado el peso de los otros veinte pisos que se le vinieron encima, pero la puerta ha quedado obstruida por toneladas de hormigón.

Estaba a punto de coger el coche para salir al exterior; quizá me hubiese librado de quedar sepultado si hubiera abandonado mi habitación cinco minutos antes.

Me he salvado sí, pero a costa de quedar aprisionado en esta especie de bunker, esta celda penitenciaria que las terribles circunstancias me han endilgado.

En la agencia de viajes me dijeron que éstas serían unas vacaciones inolvidables; los destinos tropicales poseen ese deje de imprevisibilidad que los hacen singulares…

No tengo ni idea del tiempo transcurrido desde el terremoto, pero aquí sigo, dentro de este exiguo espacio que en su momento constituyó un urinario pestilente y encharcado, cada vez más encharcado. No quiero perder la esperanza de ser rescatado, pero dicen que cuando los servicios de auxilio están cerca, quienes se hallan aprisionados bajo los escombros oyen perfectamente el trajín que producen los rescatadores y yo no he escuchado nada que se le parezca en ningún momento, es como si desde el principio se diese por sentado que aquí, donde estoy, no puede haber ningún superviviente.

Procuro conciliar el sueño, ya que dormir es la única manera de evadir mi pesadilla, pero cuando al fin lo logro, el siseo constante de una cañería rota continúa taladrando mi razón incluso dormido.

¿Los peces sueñan? Me pregunto constatando que el nivel del agua ha comenzado a subir y que de seguir así, éstas, definitivamente serán mis últimas vacaciones.

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