LA MAGA

–¡Tachán! Gritó excesiva la comadrona extendiendo los brazos hacia mí.
Otro individuo, con su boca tapada por una mascarilla creo que la increpó, pero no entendí lo que dijo. Había una cuarta persona apalancada en la cabecera de la cama, mirando a su alrededor con los ojos enturbiados por la vacuidad, parecía apunto de desmayarse, supuse que algo tenía que ver en el asunto. Y por fin estaba ella, la maga, quien, en lugar de la comadrona, muy bien podría haberse desahogado con aquel «¡tachán!» al realizar el último esfuerzo para expulsarme.
Hola mamá, encantado de conocerte. Me hubiera gustado decirle. Pero claro, todavía no sabía hablar.

4 opiniones en “LA MAGA”

  1. Gracias Pura. Si alguna vez reparto beneficios por comentarios recibidos en la página, ya sé quién se va a llevar la tajada del león. Cuídate.

    E.J.

  2. Gracias anónimo. Amenazo con seguir subiendo cosillas, ahora dispongo de más tiempo todavía…

Deja tu opinión, siempre sirve.