LA PRIMERA VEZ

Para ganar tiempo, para que cuando quieran percatarse de mi fuga esté lejos, recurriré al viejo truco de meter la almohada en la cama. Luego guardaré mis escasos bienes en un zurrón que yo misma me he fabricado y saldré para siempre de este lugar, que antaño asociaba al paraíso y ahora me inspira purgación de faltas que no he cometido. Cuando suene el toque de maitines habré alcanzado la carretera y… Confío en que el primer prójimo que se cruce conmigo se apiade de esta humilde autoestopista. La experiencia resultará emocionante, hasta ahora el mundo exterior ha sido un ámbito ajeno, pero… Sí, claro, mucho más emocionante si cabe será nuestro encuentro. Por cierto, que deseo dejar constancia de que la diócesis es la culpable de todo al obsequiarnos con banda ancha…
¡Qué guapo es Manuel! Lo conocí en aquella página donde… ¡Ejem! Y me gustó tanto lo que el muy pícaro dejó caer a las primeras de cambio… Sí, lo de que nuestra primera vez se consumara sin yo despojarme del hábito.

4 opiniones en “LA PRIMERA VEZ”

  1. bendita inocencia, muy pícaro veo yo al tal Manuel. Eso si, que la deseo mucha suerte en su aventura.

  2. Bueno sí, algo, pero definitivamente parece dispuesta a colgar los hábitos; después, claro…

    Salud.

  3. Vivir con santidad y sanidad es saludable, mientras ellos sean felices ¿no?

    Bonito día.

    E.J.

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